fotos por Ezekiel Velaro; Björk, por Santiago Felipe

Tras el incidente  del sábado, Ceremonia logró ponerse en pie un día después y mostrando el gran compromiso que los organizadores tenían para lograr una edición más, el festival abrió sus puertas a la 1:30.

El primer acto que presenciamos, Kali Mutsa, en la carpa Camp Roswell, fue una auténtica locura que sin duda valió la pena, pues la mezcla de movimiento, voz y beats, fueron una gran forma de calentar motores para lo que se avecinaba.


Simpson Ahuevo es una de esas propuestas mexicanas han atrevidas como auténticas, que el público de Ceremonia disfrutó en el escenario Corona, coreando todos y cada uno de los temas de rap.
Después comenzamos la travesía electrónica con mija, quien desde que subió al escenario, generó una atmósfera única, que hizo bailar por toda una hora a todos. A diferencia del show que ofreció el viernes en Rhodesia, esta vez optó por beats más suaves, que simplemente cautivaron a la multitud que incluso fuera de la carpa Camp Roswell, no paró de moverse durante todo el set.


En seguida volvimos al escenario Corona, donde permanecimos por un buen rato, pues Rey Pila comenzó su presentación poco después de las 5, con rock.
Después continuó la travesía electrónica con nada menos que What So Not, quien puso a brincar a todos con su auténtica mezcla de trap con varios géneros, abriendo paso al siguiente artista, con algo más sutil.


Nicolas Jaar, uno de los pocos live sets, fue el siguiente y aunque contrastó de manera significativa con el DJ, era uno de los actos más esperados, por lo que bastó con que hiciera soñar su saxofón para que la multitud se estremeciera. Nicolas puede presumir que fue uno de los mejores, pues mezclar voz, instrumentos y elementos de música electrónica, no es fácil.


En punto de las 9:05, y con un público ansioso por escucharla, Bjork, la headliner más importante del festival, subió al escenario Vans, para demostrar por casi hora y media, porqué es una figura de peso a nivel mundial. El show fue especial, pues sus canciones fueron recreadas para ser interpretadas con una orquesta y contó con Arca como invitado especial, quien se encargó de darle dotes únicos a cada uno de los temas con sonidos electrónicos, creando una atmósfera única. Realmente logró dejar a todas las personas atónitas.


Al mismo tiempo, Brunog entregó un set muy intenso, cargado con una gran dosis de cumbia y reggaeton, logrando que la carpa Camp Roswell no dejara de bailar en ningún momento y tras agradecer, cantó su más reciente track, “Coqueta”, dejando un gran sabor de boca.
Pocos minutos después, comenzó la presentación de un headliner mas: Underworld. Quienes hicieron vibrar el escenario Corona con su enloquecedor show, combinando beats electrónicos y voz, siendo uno de los pocos live sets del día. El gran ambiente que se vivía, originó que extendieran con algunos temas extras, para cerrar con nada menos que “Born Slippy”.


Aunque la presencia de algunos artistas que no pudieron quedarse al domingo pesó, el festival logró triunfar y demostrar por qué es único y merecedor de la paciencia por parte de todos los asistentes. No podemos esperar a que llegue 2018 y una vez más, Ceremonia nos entregue un día épico y único.