Blade Runner: 2049 (2017) se establece treinta años después de la película original Blade Runner (1982). La historia continua con K (Ryan Gosling), un replicante Blade Runner y al mismo tiempo un agente que se dedica a eliminar androides, es decir, seres creados por el hombre con apariencia humana y una actitud rebelde lo que los vuelve peligrosos. En una misión K se da cuenta que una replicante femenina dio a luz a un nuevo tipo de especie, lo que podría provocar una revolución. Esto lleva a que la influyente corporación que maneja el villano, Niander Wallace (Jared Leto), fabricante de los replicantes, lo obligue a encontrar a la persona que nació de aquel suceso.

Existe una distancia considerable en la historia que debe abordarse y para esto la productora 3AM se dio la tarea de cerrar una brecha con dos pequeños cortos que fueron filmados a la par de la película. Dichos videos funcionaron como promoción para la película y al mismo tiempo para dar a entender al espectador el avance de la historia y la presentación de algunos personajes. En “Nowhere to Run”, presentan a Sapper Morton (Dave Bautista), un Nexus 8 que visita un mercado de Los Ángeles infestado de crímenes para vender su proteína, pero una decisión heroica lo obliga a comprometer su anonimato, dejándolo expuesto a la identificación y a la captura. Por otro lado en “Nexus Dawn”, presentan al mundo a Niander Wallace (Jared Leto), CEO de Wallace Corporation, mientras lucha contra la prohibición de la tecnología replicante y presenta su visión de un modelo Nexus completamente obediente y controlable.

La novela homónima de Philip K. Dick llegó a la pantalla grande en 1982 con el filme noir de ciencia ficción Blade Runner dirigida por Ridley Scott. Ahora Blade Runner 2049 (2017) regresa a la pantalla grande dirigida por Denis Villeneuve, con uno de los guionistas originales, Hampton Fancher y Michael Green, así mismo es producida por el propio Ridley Scott, quienes retoman las mismas cuestiones existencialistas con un policía futurista. Sin duda se esforzaron porque la historia continuara su curso y se mantuviera la estética visual característica de la cinta de los ochentas, y se esforzaron por mantener la sonoridad clásica pero sin el compositor original, Vangelis.

Blade Runner 2049, es una película con un desarrollo lento pero visualmente deslumbrante que hace olvidar por momentos al espectador la historia narrada. Los efectos especiales son aplaudibles, sobre todo los que implican a Joi (Ana de Armas), la asistente inteligente de K, los cuales son únicos a pesar de hacer alusión a una escena de Her (2013). Así mismo la composición estética del fotógrafo Roger Deakins (quien ya es costumbre que sea dupla de Villeneuve) es aplaudible en todos los sentidos. A pesar de ser una secuela, tiene identidad propia y continua con el gran legado de Blade Runner (1982).