El surgimiento de una música electrónica que se apropia de elementos sonoros de la música tradicional de la región en donde se produce nos habla de un esfuerzo por romper, en cierta medida, con el control del canon sonoro norteamericano o europeo, por ello hemos podido apreciar cómo desde hace un par de años para acá se escuchan en latinoamérica mezclas que incorporan sonidos característicos de la cumbia o el reggaeton a sus producciones electrónicas, pero fuera de esto ¿qué pasa más allá de Europa?

De aquel lado podemos encontrar Omar Souleyman haciendo lo propio como una de las más grandes estrellas musicales de Oriente Medio, llevando la tradicional música Dabke a un nuevo nivel en el que añade tintes electrónicos siempre supeditados ante el color y la energía de la música regional. Haciendo un retrato de las tendencias actuales que resuenan fuera de la escena europea.

El talento de este músico sirio lo ha llevado de escenarios de bodas y grabaciones amateurs en VHS a presentaciones en festivales internacionales y firmas con disqueras como Subilme Frequencies y reccientemente Mad Decent, con lo que ha dado un gran salto para demostrar internacionalmente cómo la música electrónica no depende de un canon europeo o norteamericano.

Una propuesta que no solo busca adaptar estilos musicales sino romper con los estereotipos dañinos que, desde hace décadas (por no decir siglos), sufre la gente de ésta región, no todos son terroristas. Existe gente como Soulayman que busca hacer de la música un lenguaje universal donde no tengan lugar cuestiones políticas, ideológicas o raciales.

Mi respuesta a la pregunta del título sería: no en el caso de Omar, porque estaríamos anulando la intención por deslindarse de éste termino europero/nortemericano en el que se han encerrado, problematicamente, sonidos muy valiosos.

Atrevete a conocer esta fascinante propuesta con esta compilación de sus tracks más aclamados y una probada de sus piezas más recientes: