Tras varios meses de batalla contra Apple, con el fin de que accediera a desbloquear un iPhone 5C, perteneciente a uno de los terroristas de San Bernardino, el FBI desistió y ahora han cambiado los papeles, pues el fabricante quiere saber cómo lo lograron. 

Tras ser revelado que el FBI había logrado acceder al iPhone, Apple cambió de rol y ahora son ellos quienes quieren saber cómo es que lo consiguieron, hecho que probablemente no va a suceder, pues además de que «El FBI es muy bueno guardando secretos», de acuerdo a James Comey, su director, ellos desconocen sobre el tema, pues fue un tercero quien se encargó de hallar una vulnerabilidad y acceder a la información.

Un equipo de hackers que de acuerdo a The Washington Post, fue remunerado por su labor, fueron los que mediante una supuesta falla de software lograron burlar el código de desbloqueo sin que el dispositivo borrara la información almacenada, para de esa manera inspeccionar y tratar de hallar detalles que esclarecieran la investigación.

Es obvio que el FBI (al menos por el momento), no compartirá con Apple ningún pormenor al respecto, pues no fueron ellos quienes lo hicieron y lo más importante, podrían necesitar ese servicio en otra ocasión. Se sabe que el grupo de hackers trabaja de manera habitual con la institución, por lo que podemos tener certeza de que la herramienta no será usada con fines inadecuados.