fotografía cortesía del artista

Estamos acostumbrados a poner etiquetas a todo lo que escuchamos; “EDM”, “future house”, “tropical house”, “hardstyle”, y lo hacemos incluso antes de darle play a una nueva canción, siempre esperando que suene de cierta forma. Por lo general, nos resistimos al cambio y no soportamos que los artistas muten su sonido. Todas estas vendas y cadenas son las que tenemos que dejar a un lado para escuchar el nuevo álbum de Steve Angello.

“Wild Youth” es el resultado de todo lo que Steve ha aprendido del mundo musical hasta ahora en su vida, y se concentró en hacer un álbum inteligente y que hablara por él, corriendo el riesgo de que no funcione por salir de los sonidos que estamos acostumbrados a escuchar. Total, ¿para qué queremos otros doce temas que suenen igual que cualquier canción en el canal de Spinnin’?

Algo hermoso de permitirse ser libre en el sonido, es que pudo contar momentos de su vida por cada canción, lo que él mismo reveló anteriormente. Es difícil decir a qué momento corresponde cada una porque no sabemos todo de él, pero cada una puede funcionar para lo que estemos viviendo cualquiera de nosotros. Todos los temas salvo “Tiger”, tienen vocales, pero eso no significa sacrificar la oportunidad de escuchar buen material en la parte instrumental, y lo mejor es que también logró crear partes pegajosas.

Las colaboraciones incluyen muchos nombres poco conocidos en los que Steve confió por lo que logran transmitir, pero también incluyen nombres gigantes como The Presets en “Remember” y el vocalista de Imagine Dragons, Dan Reynolds, en “Someone Else”. Sin importar el nombre, no es posible decir que una colaboración fue más grande que la otra.

En lo personal, considero innecesaria una comparación entre Steve Angello y sus colegas Axwell and Ingrosso solo porque alguna vez estuvieron juntos, pero tomando en cuenta que para muchos parece imposible verlo así: al menos en la parte musical, ahora podemos constatar la causa de su separación, Steve decidiendo concentrarse en producir menos para hacernos bailar y mover los pies, y más para el corazón. Esto no hace a un sonido mejor que el otro, son cosas distintas y no hay limitante a escuchar solo a uno y dejar al otro.

Esa es una de las lecciones más grandes de “Wild Youth”. Es el 2016 y las barreras deberían estar más que rotas, la electrónica siempre ha sido un género de fusión y probar cosas nuevas, ahora estamos más que listos para escuchar las cosas más distintas en pro de lo más importante: que la música logre transmitirnos algo, cualquier tipo de sentimiento. En este álbum el sonido con clase no dejó de lado esa cualidad.

Pónganse sus audífonos, permítanse tener su propio viaje y decidir qué les mueve y qué no, abiertos a dejarse llevar eso sí. Si no acostumbran escuchar música para pensar sobre su entorno, esta es una oportunidad también, es un álbum hecho más para nosotros en la intimidad que para un club. Disfrútenlo.

Wild Youth está disponible en iTunes, Spotify, Google Play